15.12.07

el inquilino

He tenido en mi cocina un okupa peludo, que comía de mi basura y se escondía debajo del lavavajillas. Un día lo oí royendo algo debajo del fregadero, pero el muy gamberro se escondió. El día que lo ví estaba encima de mi basura como un rey ante sus tierras.. me dió un susto que me caí de culo, y aunque no me subí de un salto a una silla, salí corriendo de la cocina. Después de eso, pegamento de roedores, queso a raudales y el muy cabrón dos días sin aparecer, hasta que le puse Pelotazos (de Cheetos... mmm) y en menos de dos horas estaba ahí, pegado al cartón y retorciendose. Menos que mal que un hombretón hizo todos los honores y tiró el cartón, el pegamento, el queso, los pelotazos y ahí pegadito, el ratón.

He de reconocer que durante todo el tiempo que he sabido que el animalito estaba ahí, he tenido clausurada la cocina y solo entraba un instante a coger lo imprescindible, por supuesto mirando antes de entrar muy atentamente el suelo. He dormido con todas las puertas cerradas y tapada hsta las orejas por si se le ocurría venir... excesivo por mi parte, lo reconozco, era un ratoncito que parecía de tercipelo y tenía los ojos como botones, muy gracioso, tierno y adorable.. pero se alimentaba de mi basura y era cuestión de tiempo que aprendiera a abrir la nevera.

9.11.07

quinta

Tuve un día una perra, que me dejaron de prestado hasta que se pusiera buena. La quise tanto como nunca he querido a ningún animal. Se fué a Barcelona, encontró familia y me dejó aquí, tan sola...

Todos los días me acuerdo ella, de cómo su dueño le pego una paliza que la dejó sin dientes y también de los perdigonazos que le metió para que se fuera después de haber parido. Se la encontraron en un parque, debajo de un arbol donde habia decidido morir, pero un ángel se la encontró y otro la trajo a mis brazos. Llegó y ni se movía, pero poco a poco se fue recuperando. Venía a darme los buenos días a lenguetazos y se subia en mi cama, en el sofá y en los sillones. Era floja como ella sola: unos metros, pipí, otros metros, caca y hala, pá casa. Lo que más le gustaba era el sofá y poner la cabeza en la almohada, y para dormir algo mullido, que ya lo había pasado bastante mal en la vida. Cuando se alegraba mucho se ponía a dar bocados al aire con los pocos dientes que le quedaban y parecía que se reía...la echo tanto de menos!!

17.10.07

la vecinita de enfrente

Tengo una vecinita enfrente de mi ventana que debe de haber saltado una verja muy muy alta para llegar a esa casa, todavía no sé si la verja era de un corral, un zoológico o un manicomio. Deduzco por sus conversaciones oídas a gritos desde cualquier lugar de mi casa que como su vida es una mierda pretende que la mía también lo sea.

Cada vez que cierro la ventana me grita cosas feas (ojo, justo cuando la acabo de cerrar). De este comportamiento un tanto anormal saco varias conclusiones: es imbécil, es cobarde o las dos cosas a la vez.

Por lo pronto tiene su propio castigo con un hijo gandul al que le grita un día sí, otro también: búscate un trabajo!! La niña adolescente que tiene no sabe hacer la O con un canuto y en el instituto se la están dando por todos lados, a ésta le grita: No me jodas, mañana vas al instituto, y punto!! porque la nena además de tener la cabeza llena de serrín es más floja que un muelle de guita. Y el tercer tesoro de la casa es un niño preadolescente cuya única preocupación es la comida y al que he visto (esto lo juro por lo más solemne) estar 48 horas seguidas jugando a la Play (exacto, justo delante de mi ventana). Con lo que el nene, además de gordito debe de ser un puto inadaptado social (con suerte se lleva sus collejas diarias en el cole).

Con este panorama en casa a la señora (por llamarla de alguna manera) todavía le sobra tiempo para decirme barbaridades cuando cierro la ventana. Lo peor de todo es que cuando se cruzan nuestrar miradas por el patio mira para otro lado, pensará que estoy tan sorda como sus hijos.

La solución está entre un par de kilos de Napalm, unos gritos a lo verdulera desde la ventana o sentarme a esperar a ver cómo se matan entre ellos o se termina suicidando la muy desgraciada.

Cuánto odio!!

8.10.07

una de refranes

Que ya me lo decía mi padre: nena, que esta vida está llena de desagradecidos y yo muy idealista (más bien imbécil) pensaba "joé, qué negativo, no todo el mundo será así", pero me doy cuenta cuando ya está todo hecho, de que la vida es así, que si no le bailas las gracias a la gente una vez, se olvida de todas las veces anteriores que sí se las bailaste. Y siempre me pasa lo mismo, una y otra vez... esta vez en vez de pataleta y golpes de pecho, voy a ponérselo en bandeja de plata, a ver si saben qué hacer con ello.

Que no se puede dar la mano que te terminan cogiendo el brazo y que el que mucho se agacha, se le termina viendo el culo.

29.9.07

il pleut...

Cuando llueve todo parece más triste, pero mi problema es que yo ya estaba triste antes de que empezara a llover. No sé si el problema soy yo o el entorno que me rodea, mi madre a veces me dice que no estoy hecha para este mundo...

Generalmente cuando las cosas me hacen especial ilusión todo me sale al revés, quizás el problema sea que pongo demasiadas ilusiones y tendría que ser más realista: las cosas son como son y generalmente son una mierda, por muchas ilusiones que le eche. A veces parece que tengo un hado malo a mi lado que me tuerce las cosas...el día que lo pillé verá lo que es bueno.

23.9.07

I hate sundays

Si tuviese que elegir un día de la semana para que estallaraen mil pedazos, ése sería sin duda el domingo. Odio las tardes de los domingos, las mañanas que auguran una tarde oscurísima, el momento en el que llamas a tus colegas y te dicen "estoy en casa de mi madre de visita", "estoy de limpieza general" o simplemente "todavía estoy durmiendo la siesta"...

21.9.07

La mirona

Miro a mi alrededor y no termino de ver nada, las cosas se mueven, giran, cambian, pero todo parece igual, el tiempo va pasando y creo que me debería ir olvidando de cosas que me llenan la cabeza y no sirven de nada...odio tener que dejar de soñar.

Si el tiempo pasa para todos y veo que para mi no, ¿no será que no lo veo con perspectiva? me miro al espejo y me veo igual que siempre, como con 22, con 19, 15 ó 7... No sé si será la ilusión o la inconsciencia, pero me gusta!