Antes me parecía que había mil tíos buenísimos preparados para follarme mil veces (a mí o a cualquiera, no nos engañemos) y que las mujeres somos afortunadas por tener esos momentos de caza y retorno a la vida animal (en plan documentales de la segunda).
Triste realidad me he encontrado al llegar a la soltería, ahora me pregunto: esos tíos buenísimos ¿dónde cóño están?. Porque algunos he visto, pero la cosa está fatal: rodeados de mujeres y ajenos a la atención que despiertan.. o acojonados, que es lo que más me desmoraliza, porque tras escuchar a mis amigas contando cada una sus batallas he llegado a la conclusión de que la metrosexualidad era un final lógico para el macho cabrío español. Las mujeres se han levantado en armas y los hombres se ven desbordados por esa imagen que proyectaban de "yo me follo lo que me echen", que para darse codazos con los colegas está muy bien, pero no para que te acechen veinte mujeres con pinta de insaciables. Hay que reconocerlo, las mujeres nos ponemos en cabeza con niveles de líbido altísimos.
Y empiezo a creer a mi abuela cuando me dice "hija mía... los hombres de hoy en día... están todos amariconaos!
31.7.06
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