10.8.06
qué pereza!
El otro día descubrí en mi alrededor un chaval de esos que te levantan el ánimo en los momentos bajos, no por simpático, sino porque está buenísimo y sin darme ni cuenta al final quedamos a tomar una cerveza, los dos muy propios, él hablando de su trabajo y yo en plan: sí, sí, dime, te escucho. Así que nos tomamos unas birras y aunque el chaval me encanta estuve completamente desganada, que me encanta, sí, pero me falta ánimo para echarle ilusión y mensajes subliminales, de repente me ví desde fuera: yo supermodosita, él hablando de trabajo y yo venga a mirarlo de arriba y abajo pensando cómo sería desnudo y tumbado en una cama, aún así no moví ni un pelo y me mantuve simplemente cordial. No sé si pasó así porque el chaval no estaba en mi misma onda o si fue porque todavía no estoy preparada, porque cuando me planteé lanzarle un capotazo pensé: uf, qué pereza!
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario